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  • Isaac López

Newsletter Enero/Febrero 2019

Actualizado: 7 de mar de 2019


Estímulos Fiscales

Intereses pagados al extranjero y ganancia por enajenación de acciones en bolsa


El 8 de enero del presente año se publicó en el Diario Oficial de la Federación el “DECRETO mediante el cual se otorgan estímulos fiscales a los contribuyentes que se indican” (el “Decreto”), el cual entró en vigor al día siguiente de su publicación; es decir, el miércoles 9 de enero del 2019.


El contexto en el que se aplican estos estímulos es, por un lado (i) el de intereses pagados a residentes en el extranjero, provenientes de títulos de crédito (bonos, por ejemplo) colocados en bolsa; y, por otro lado, (ii) el de la ganancia por enajenación de acciones colocadas en bolsa.


Los estímulos fiscales establecidos por este Decreto buscan incentivar que un mayor número de inversionistas extranjeros adquieran bonos privados emitidos por sociedades mexicanas, facilitando con ello la obtención de recursos financieros a estas sociedades; así como desarrollar el mercado de capital privado para medianas empresas en México.


Intereses al Extranjero


El artículo 166 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (la “LISR”) obliga a las personas que realizan pagos por concepto de intereses a residentes en el extranjero, a realizar una retención, cuyo porcentaje depende del tipo de intereses que se pretenda pagar. Específicamente, aplica una retención del 4.9% por intereses pagados provenientes de títulos de crédito (incluidos los bonos) colocados entre el gran público inversionista, así como a la ganancia proveniente de su enajenación.


Esta retención tiene diversos efectos fiscales. Uno de ellos es generar un esquema fiscal asimétrico, toda vez que la ley exenta a los residentes en el extranjero que invierten en bonos gubernamentales; mientras que los ingresos derivados de emisiones privadas están gravados cuando son adquiridas por estos inversionistas. Consecuentemente, la retención referida ha inhibido el desarrollo del mercado de bonos de deuda corporativa en nuestro país.


En este sentido, el primero de los estímulos fiscales se otorga a las personas residentes en México obligadas a efectuar la retención; consistente en un crédito fiscal equivalente al 100% del impuesto causado, el cual es acreditable únicamente contra el ISR que deban enterar por la cantidad equivalente a la retención determinada, siempre que las personas residentes en México no efectúen dicha retención al contribuyente en el extranjero. Las personas residentes en México que deban realizar la retención deben acreditar el estímulo fiscal antes mencionado para el ejercicio fiscal del cual se trate, pues de lo contrario pierden el derecho a dicho estimulo hasta por la cantidad del crédito fiscal generado en la operación.


Este estímulo fiscal únicamente procede respecto de pagos de intereses realizados a personas residentes en un país o jurisdicción con el que México tenga en vigor un tratado para evitar la doble imposición o un acuerdo amplio de intercambio de información.


Enajenación de Acciones en Bolsa


Históricamente, el mercado de capitales en México ha tenido variaciones en su regulación. En un momento, la enajenación de acciones en bolsa de valores estuvo exenta del impuesto sobre la renta.


En la actualidad, las personas físicas residentes en México y las personas físicas y morales residentes en el extranjero se encuentran gravadas a una tasa preferencial del 10% por las ganancias derivadas de dichas enajenaciones, con una precisión: las enajenaciones en bolsa de acciones que -a su vez- no fueron adquiridas en alguna bolsa de valores o mercado reconocido en el extranjero (como lo son las acciones de los fundadores), están sujetas a la tasa correspondiente al régimen general, que puede ser hasta del 35%.


En este sentido, el Decreto pretende homologar el tratamiento fiscal de las acciones en México que inician su colocación en el mercado bursátil -exclusivamente para los ejercicios fiscales 2019, 2020 y 2021- fomentando con ello el comercio de instrumentos de capital privado emitido por sociedades mexicanas.


Así, el estímulo otorgado se otorga a personas físicas residentes México y personas físicas y morales residentes en el extranjero, consistente en la aplicación de la tasa del 10% del ISR a las ganancias obtenidas, derivadas de la enajenación de acciones emitidas por sociedades mexicanas residentes en México, a través de las bolsas de valores concesionadas, siempre y cuando se cumpla con lo siguiente:


a) Que la enajenación se realice a través de una oferta pública inicial de una sociedad que con anterioridad no haya cotizado con anterioridad;


b) Que el capital contable de dicha sociedad esté integrado por un mínimo de $1,000,000.00 (Un millón de pesos 00/100 M.N.); y


c) Que no se acrediten los supuestos establecidos en el artículo 129, último párrafo, numerales 2, 3 y 4 de la LISR, salvo que, (para el caso del numeral 2) al menos el 20% de las acciones hayan sido adquiridas por un fideicomiso de capital de riesgo, y que la enajenación corresponda a un proceso de transición de desinversión por parte del fideicomiso, para iniciar directamente la cotización pública.


Modificación al Régimen de Compensación Universal


El 28 de diciembre de 2018 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la “Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal de 2019” (la “Ley de Ingresos 2019”).


Entre otras cosas, la Ley de Ingresos 2019 modificó el régimen de “compensación universal” al que se refieren los artículos 23, primer párrafo del Código Fiscal de la Federación (el “CFF”); y 6, primer y segundo párrafos de la Ley del Impuesto al Valor Agregado (la “LIVA”), con el objetivo de cerrar ciertos espacios para la evasión fiscal que se habilitaban con dicho régimen, según se señaló en la exposición de motivos correspondiente.


El artículo 23 del CFF autoriza a los contribuyentes a compensar las cantidades que tengan a favor, contra las que estén obligadas a pagar por adeudo propio o por retención a terceros, siempre que ambas deriven de impuestos federales distintos de los que se causen con motivo de la importación, los administre la misma autoridad y no tengan destino específico, incluyendo sus accesorios. Por su parte, el artículo 6 de la LIVA, establece la posibilidad de compensar los saldos a favor de IVA, en términos del citado artículo 23.


Ahora bien; el artículo 25, fracción VI de la Ley de Ingresos 2019, modificó este régimen de compensación universal de tal forma que ahora, el contribuyente sólo puede recuperar los saldos a favor, (i) acreditándolos, en el caso del I.V.A. -contra el I.V.A. causado por ese mismo contribuyente; (ii) compensándolos, en el caso de otros impuestos, contra impuestos causados por ese mismo contribuyente; o (iii) solicitando su devolución. Como consecuencia de esta modificación -cabe resaltarlo- los saldos a favor no pueden compensarse contra impuestos retenidos.


Por lo que respecta al alcance de la modificación, es importante comentar que la Ley de Ingresos 2019 no deroga el contenido de los artículos 23 del CFF y 6 de la LIVA, sino que -en la práctica- tiene el efecto de suspender su alcance. En este sentido, será necesario conocer el contenido de la Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal de 2020 para determinar la nueva suerte de este régimen.


Por último, en días pasados el Servicio de Administración Tributaria publicó en su portal electrónico la “Sexta Resolución de Modificaciones a la Resolución Miscelánea Fiscal para 2018 y su Anexo 1-A” (la “RMF”), en cuya regla 2.3.19 se establece -con el objeto de incentivar una transición con menos efectos negativos para los contribuyentes-, que aquellos que tengan cantidades a favor generadas al 31 de diciembre de 2018, que no se hubieran compensado o solicitado su devolución, podrán optar por compensarlas contra las que estén obligados a pagar por adeudo propio (salvo los que causen por importación), los administre la misma autoridad y no tengan destino específico, incluyendo sus accesorios. En próximos días, deberá ser publicada en el Diario Oficial de la Federación la citada RMF, la cual es de esperarse que entre en vigor al día siguiente su publicación.

Lineamientos en Materia de Control Sanitario de la Cannabis y Derivados de la misma


El día 19 de junio de 2017 se publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto por virtud del cual se reformó la Ley General de Salud (la “LGS”) y el Código Penal Federal, a efecto de incorporar disposiciones relativas a la regulación y despenalización del cannabis, en los términos y usos que expresamente señalan las disposiciones reglamentarias.


Con fundamento en las reformas previamente referidas, la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (la “COFEPRIS”) expidió los denominados Lineamientos en Materia de Control Sanitario de la Cannabis y Derivados de la Misma (“Lineamientos”) con el propósito de establecer los criterios que habrá de utilizar la autoridad para evaluar y dictaminar sobre las solicitudes de autorización respecto del uso de la cannabis con fines médicos y científicos; así como respecto a la comercialización, exportación e importación de productos que contengan derivados del cannabis en concentraciones del 1% o menores de Tetrahidrocannabinol (“THC”).


En general, los puntos principales regulados por los Lineamientos pueden resumirse en: (i) la investigación para fines médicos y científicos; (ii) el uso médico del cannabis y sus derivados farmacológicos, y; (iii) los criterios para comercializar, importar y exportar productos para el uso industrial.


Investigación para fines médicos y científicos


Se considera que se realizan con fines de investigación médica y científica las actividades relacionadas con la siembra, cultivo, cosecha, preparación, elaboración, acondicionamiento, adquisición, posesión, comercio, transporte en cualquier forma, suministro, empleo, uso, consumo y, en general todo acto respecto del cannabis o cualquier derivado farmacológico de la misma, siempre que las actividades se realicen conforme al protocolo de investigación autorizado por la COFEPRIS, el cual debe incluir datos distintos dependiendo de la actividad para la que sea elaborado.


Respecto de los protocolos de investigación, la COFEPRIS solamente autorizará los que se encuentren debidamente registrados en el Inventario Nacional de Investigación en Materia de Cannabis.


Uso médico del cannabis y sus derivados farmacológicos


Se considera que se realizan con fines médicos las actividades relacionadas con siembra, cultivo, cosecha de cannabis, y la elaboración, preparación, acondicionamiento, adquisición, posesión, comercio, transporte en cualquier forma, prescripción médica, suministro, empleo, uso, consumo, y en general todo acto relacionado con cualquier derivado farmacológico del cannabis, cuando las actividades antes mencionadas formen parte o deriven del proceso de autorización sanitaria de medicamentos.


La autorización referida para las actividades de siembra, cultivo y cosecha se obtiene presentando una solicitud a la Secretaría de Salud, por conducto de la COFEPRIS, acompañada de: (i) licencia sanitaria para la fabricación de estupefacientes o psicotrópicos; (ii) certificado de buenas prácticas de fabricación, y; (iii) las demás que determinen la ley aplicable y dicha Secretaría.


Si un establecimiento desea importar medicamentos que contengan derivados farmacológicos de la cannabis o materia prima que intervenga en su elaboración, éste debe contar con licencia sanitaria para estupefacientes o psicotrópicos. Para lograr su importación con fines de comercialización, debe contar con el registro sanitario del medicamento correspondiente expedido por la COFEPRIS, o un certificado analítico emitido por entidad radicada en el extranjero reconocida por la COFEPRIS. Los medicamentos antes mencionados que sean introducidos al país sin el permiso sanitario previo de importación, se considerarán ilegalmente internados.


El importador de los medicamentos referidos debe contar con instalaciones (i) adecuadas para el manejo seguro de los mismos y (ii) que garanticen el control de su calidad y farmacovigilancia. Sólo pueden importarse medicamentos cuya fecha de caducidad sea mayor a doce meses, contada a partir de la entrada de estos al país.


Finalmente, para la publicidad relacionada con los medicamentos que contengan derivados farmacológicos del cannabis, se autorizará la publicidad en términos del artículo 310 de la LGS.


Comercialización, importación y exportación de productos para uso industrial


Los productos, cosméticos, productos de aseo y repelentes, materia prima o sustancias distintos a medicamentos que contengan derivados del cannabis en concentraciones de hasta el 1% de THC, que tengan “Usos Industriales”, pueden fabricarse, comercializarse, exportarse e importarse, previa evaluación sanitaria que realice la Comisión de Autorización Sanitaria de la COFEPRIS. Los productos mencionados anteriormente no están sujetos a lo establecido en los artículos 234 y 244 de la LGS, por lo que no son considerados como estupefacientes o psicotrópicos.


A fin de que se realice la evaluación mencionada, debe presentarse una solicitud de evaluación sanitaria ante la COFEPRIS, con lo siguiente: (i) descripción general e intención de uso del producto o sustancia; (ii) propuesta de clasificación regulatoria; (iii) certificado de análisis por producto emitido por la COFEPRIS, así como el certificado de análisis de materia prima donde debe expresar igual o menor concentración de 1% de THC; (iv) fórmula cualitativa y cuantitativa, y; (v) propuesta de etiquetas, etiquetas del país de origen en su caso y denominación distintiva.


Los productos a fabricarse, comercializarse, exportarse e importarse para uso industrial, de alimentos, suplementos alimenticios, bebidas no alcohólicas y bebidas alcohólicas -previa evaluación sanitaria ante la COFEPRIS, serán conocidos como CÁÑAMO (cuya característica es la presencia de trazas e incluso ausencia de THC). El etiquetado para estos productos, además de cumplir con lo previsto en la LGS y el resto de la legislación aplicable, deberá señalar la cantidad de THC contenida.

Tratándose de remedios herbolarios que contengan derivados del cannabis en concentraciones de hasta el 1% de THC, deberán contar con una clave alfanumérica que al efecto emitirá la COFEPRIS, si se desea dedicarse a la obtención, elaboración, fabricación, preparación, conservación, mezclado, acondicionamiento, envasado, manipulación, distribución, almacenamiento, expendio o suministro al público, importación y exportación del producto.


A su vez, los establecimientos dedicados a la obtención, elaboración, fabricación, preparación, conservación, mezclado, acondicionamiento, envasado, manipulación de los productos o sustancias mencionadas en esta sección, deben presentar ante la COFEPRIS el aviso de funcionamiento y aviso de responsable sanitario.


En todo caso, para la importación y exportación de los productos referidos en esta sección se requiere permiso de la COFEPRIS. Para obtener el permiso de importación debe presentarse la solicitud en el formato oficial que autorice la COFEPRIS, y para obtener el permiso de exportación, debe presentarse la solicitud en el formato oficial que autorice la Secretaría de Salud, anexando copia del permiso de importación emitido por la autoridad sanitaria del país destinatario.

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